Virus del Papiloma Humano y Cáncer

Está bien demostrado que el virus del papiloma humano (VPH) es el agente etiológico necesario, pero no suficiente, del cáncer cervical y de muchos cánceres de vulva y vagina.

Virus del Papiloma Humano

En la última década, la investigación sobre el Virus del Papiloma Humano ha conducido a un mejor conocimiento su epidemiología, historia natural y presentación clínica.

Además, se han puesto al alcance del médico nuevas técnicas fiables de identificación viral para su empleo clínico.

Por ello, es pertinente establecer sus indicaciones sobre la base de la evidencia disponible.

Virus del Papiloma Humano

En síntesis, se sabe que la infección del tracto genital inferior por VPH tiene un pico de incidencia a los 20-25 años, a partir del cual declina gradualmente hasta los 40-45 años.

La infección puede presentarse de forma clínica, subclínica o latente.

Las lesiones clínicas o condilomas suelen ser evidentes.

Para identificar lesiones subclínicas es necesaria la colposcopia, o evidenciar los cambios citopáticos producidos por el virus.

La infección latente únicamente se puede diagnosticar mediante pruebas de identificación del ADN del Virus del Papiloma Humano.

La mayoría de infecciones son transitorias, con una duración máxima de unos 12 meses y no suponen ningún riesgo de transformación neoplásica.

Dicho riesgo está limitado a las mujeres con infecciones persistentes, que representa menos del 10-20% de los casos.

Todos los tipos de VPH que infectan el área genital pueden producir lesiones escamosas intraepiteliales bajo grado (SIL-BG), que incluyen CINI y condiloma.

La progresión escamosa intraepitelial de alto grado (SIL-AG) o CIN II-III y su persistencia, sólo ocurre en presencia de infección crónica por tipos de VPH de alto riesgo oncogénico (VPH-AR), (tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68).

Dentro de ellos se incluyen tipos que, debido a su menor prevalencia, se consideraron inicialmente como de riesgo intermedio.

Para la progresión de la lesión son necesarios además, otros cofactores como la edad, otras infecciones, déficit inmunitario o hábito tabáquico.

La invasión del estroma y la presencia de metástasis requieren la actuación de factores angiogénicos.

En la actualidad, las pruebas para identificar el VPH han mejorado notablemente y ofrecen una aceptable sensibilidad, especificidad, reproducibilidad y fácil aplicabilidad.

Las técnicas que aparecen imponerse son:

  1. Las basadas en sistemas de amplificación (PCR) que utilizan “primers” de consenso (MY09/II y GP5 + /6+).
  2. La segunda generación del sistema de captura de híbridos (HC-II). Dichos test tienen una sensibilidad muy alta para detectar VPH-AR. Actualmente, se intenta mejorar su especificidad sin reducir sustancialmente la sensibilidad.

Para prevenir el cáncer cervical invasivo se requiere el cumplimiento estricto de todos y cada uno de los puntos que incluye un programa de prevención secundaria:

  1. Cribado.
  2. Diagnóstico.
  3. Tratamiento.
  4. Seguimiento de las lesiones intraepiteliales y del carcinoma microinvasivo.

Una omisión o error en cualquier punto puede tener consecuencias fatales.

Por otra parte, las pacientes con citología anormal tienen el riesgo de someterse a técnicas diagnósticas o terapéuticas excesivas e innecesarias.

En este texto se revisan las posibles aplicaciones clínicas de la determinación del VPH con el objetivo de mejorar el rendimiento global del programa.

Aparte de su posible empleo en el cribado primario del cáncer, que no se considera aquí, la evaluación del VPH puede ser de utilidad en las siguientes situaciones clínicas:

  1. Estudio de las mujeres con citología atípica de significado incierto (ASCUS, AGUS) o de SIL-BG, para seleccionar aquellas que precisan colposcopia.
  2. Orientación de la conducta a seguir, observación o tratamiento, ante una biopsia de SIL-BG.
  3. Mejora del control post-tratamiento de la CIN.

Selección de las mujeres con citología de ASCUS o de SIL-BG.

Existe controversia sobre cómo seleccionar a las mujeres con citología de ASCUS o SIL-BG a las que se debe realizarse colposcopia. Esta situación afecta, como mínimo a un 3-5% de todas las citologías.

Realizar un estudio colposcópico a todas ellas implica un importante volumen de recursos asistenciales.

Aunque la mayoría de estas mujeres no tienen una lesión significativa, alrededor del 5-10% de los ASCUS presentan lesiones intraepiteliales o incluso invasivas y aproximadamente 10-25% de las SIL-BG tiene en realidad una SIL-AG.

Por ello, si no se puede practicar con facilidad una colposcopia, es preciso algún sistema de selección.

Los primeros resultados del estudio ALTS (ASCUS Low-grade Triage Study), promovido por el grupo de Bethesda para establecer la conducta ante citologías de ASCUS o SIL-BG, muestran que un 55% de las ASCUS son VPH-AR positivas.

La utilidad de la determinación del VPH en las SIL-BG es más limitada, ya que aproximadamente un 85% de las mismas son VPH-AR positivas.

En ambos casos, la especificidad es mejor en mujeres mayores de 30 años, manteniendo la misma sensibilidad.

Dado que sí existe una lesión significativa la determinación de VPH-AR será prácticamente siempre positiva, un test negativo es muy tranquilizador, ya que descarta con fiabilidad una lesión de alto grado.

La repetición de la determinación de VPH-AR a los seis meses, junto con la citología, permite identificar las mujeres con infección persistente.

Si ambas son positivas debe efectuarse una colposcopia.

Si ambas son negativas, o el test se negativiza, debe continuar con el cribado citológico habitual.

A las mujeres inicialmente negativas que se positivizan, se les debe repetir el test a los seis meses. Con este protocolo solo un 2% de los CIN III, negativos para VPH-AR, no se detectan.

Como se Realiza la Prueba

El procedimiento es muy parecido al de una citología por lo que no duele solo una ligera molestia por la colocación del especulo, se toma una muestra de la lesión con una torunda plástica y se coloca en una solución que está dentro de un tubo y se envía al laboratorio.

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2 Comments

  1. Hola,hace aproximadamente 5 meses me detectaron VPH,me realizaron un frotis y tengo displacia leve,pero tengo miedo puesto que también tuve relación oral, no sé qué hacer,alguna recomendación, cómo será mi vida en pareja,le agradecería mucho su respuesta.

    • Hola Valeria. No te angusties mantente en control con tu ginecólogo, mantén tus defensas altas, protegete


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