Sadomasoquismo

El término sadomasoquismo (SM) tiene su origen en dos conceptos:

1.- Sadismo, que está vinculado al conde marqués de Sade (1740-1814), cuyos escritos cubrían la crueldad sexual en un sentido erótico.

2.- El masoquismo, que deriva del escritor Masoch (1836–1905), cuyas novelas reflejan el atractivo erótico por el dolor, la sumisión y la humillación (Cleugh, 1952).

El sadomasoquismo sexual es una práctica que utiliza el dolor y la dominación como métodos para conseguir placer.

Experimentar con el dolor no tiene nada de malo, siempre y cuando reconozcamos los límites.

Desafortunadamente, la muerte ha resultado de esta forma de juego sexual.

Portar látigos y utilizar esposas o sogas para dominar a la pareja durante el acto sexual.

Sadomasoquismo

Concepto de sadomasoquismo

  • Sadismo; consiste en dominar y generar dolor. Provocar dolor es excitante y tiene un ritual, un guión donde siempre uno está dispuesto a disciplinar al otro. En algunos casos recurre a la inserción de objetos en zonas mucosas (vagina, ano, boca).
  • Masoquismo; consiste en recibir y necesitar este sufrimiento para alcanzar el mismo placer.

Se establece el dúo: dominante/dominado o amo/sumiso y practicarlo puede proporcionar una satisfacción intensa. La penetración es el fin último del encuentro.

Elementos o juguetes sexuales:

  • Máscara: estas generalmente son de látex, algunas pueden venir con mordazas, y hay otras que traen una bomba de succión incluida.
  • Esposas, cadenas y ataduras para muñecas: para la dominación.
  • Pinzas para pezones: sirven como estimulación y fuente de placer. Además son aptas para usar en otras zonas como el clítoris, pene y testículos.
  • Fustas y látigos: Indispensables para ‘castigar’ a tu pareja.
  • Lencería erótica: Atuendos de látex o vinilo fundamental para complementar cada estilo y aumentar el placer.

La imposición de dolor se usa para incitar el placer sexual, mientras que la simulación de violencia sirve para formar y expresar el apego. Neel Burton.

Es el sadomasoquismo una perversión sexual

Para ser diagnosticado con un trastorno parafílico se requiere que las personas interesadas en las prácticas de SM:

  1. Tengan que «sentir angustia personal por su interés, no simplemente angustia como resultado de la desaprobación de la sociedad» .
  2. O que «Tenga un deseo o comportamiento sexual que involucra angustia psicológica, lesión o muerte de otra persona, o un deseo de comportamientos sexuales que involucran personas no dispuestas o personas que no pueden dar su consentimiento legal».

Estos criterios se utilizan para distinguir las formas patológicas de las formas no patológicas de las prácticas de SM.

Una de las distinciones más comunes entre el comportamiento SM no patológico y patológico es que exista el consentimiento entre la parejas.