Suelo pélvico

Tras un parto vaginal se pueden producir lesiones del suelo pélvico que durante la menopausia puedan terminan en incontinencia urinaria o fecal, ante esto los expertos recomiendan la rehabilitación del suelo pélvico femenino.

suelo pelvico

El suelo pélvico sirve para mantener todos los órganos de la pelvis, la continencia urinaria y anal y además tiene un papel relevante en las funciones sexuales.

Por su parte, algunos factores pueden aumentar la probabilidad de tener un suelo pélvico no fortalecido como:

  • El estreñimiento crónico.
  • Deportes que causan presión intraabdominal.
  • Obesidad.
  • Enfermedades respiratorias crónicas o fumadores con crisis de tos.

Soluciones para tratar la rehabilitación del suelo pélvico:

La labor rehabilitadora de los músculos del suelo pélvico puede ser ejercida de distintas maneras.

Una de las soluciones es la cirugía de la patología del suelo pélvico que puede realizarse vía vaginal o abdominal con laparoscopia.

Esta operación consiste en la integración de las denominadas mini bandas y una cinta de polipropileno o una malla que es colocada por debajo de la uretra, y queda simplemente anclada dando sostén a la uretra.

Una intervención de este tipo requiere que la paciente esté en el centro médico entre 24 a 48 horas.

Por otra parte, el tiempo de recuperación es de una semana.

Aun cuando el método quirúrgico es el más efectivo se debe tener en cuenta el tratamiento conservador y la rehabilitación del suelo pélvico en muchos casos se puede lograr a través del ejercicio.

Uno de los ejercicios más sencillos son los Ejercicios de Kegel.

Estos consisten  en apretar los músculos del piso pélvico, mantenerlos apretados y cuente hasta 10, relaje los músculos y cuente hasta 10.

Repetir 10 veces, 3 veces al día (mañana, tarde y noche).

Este ejercicio se debe hacer en el momento de realizar algún tipo de esfuerzo físico como estornudar, toser o levantar peso para que contener el esfuerzo sobre la musculatura del suelo pélvico.

Ejercicios basados en Pilates

1.- Basculación de la pelvis.

Túmbate boca arriba y flexiona las rodillas, después intenta meter el ombligo hacia adentro, imagina que estás llevando una bola desde tu sexo al estómago después lleva hacia atrás la pélvica como si quisieras meter los glúteos.

Al inhalar elonga la musculatura abdominal y al exhalar intenta apoyar toda la espalda en el suelo.

2.- Roll Up

También acuéstate boca arriba, lleva tus brazos estirados hacia atrás sobre tu cabeza.

Toma aire y rueda poco a poco vértebra a vértebra hacia delante, separándose del suelo hasta quedar con el tronco sobre las piernas.

3.- Abdominales con piernas elevadas

Túmbate boca arriba y eleva las piernas, dobladas en un ángulo de 90º. Después sube y baja la cabeza.

Colócate en cuatro puntos sobre el mats y separa tus piernas llevándola atrás, de forma que te separes del piso sobre tus manos y la parte de adelante del pie, realízalo 10 segundo y descansa.

Este ejercicio es para trabajar el “core”, una parte del cuerpo que está ligada al suelo pélvico.

Recuerda que, si te planteas realizar los ejercicios, estos son simples consejos generales.

Lo mejor es que visites un profesional porque los ejercicios pueden ser demasiado exigentes para un suelo pélvico débil y no todos los ejercicios de Pilates son aconsejados cuando se padece problemas en esta zona.

Además, hay dificultades del suelo pélvico que demandan un tratamiento específico de manos de un experto especializado en este tipo de patologías.

Lo mejor es tener presente que existen los medios y que siempre que pidamos ayuda profesional los resultados serán más exitosos.

Recommended Posts

No comment yet, add your voice below!


Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *