Un estudio confirma que la grasa posee “una excelente capacidad de regenerar el tejido vascular del corazón”.

Un equipo de investigadores del Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha logrado regenerar con éxito el tejido cardíaco dañado en pacientes con fallo isquémico crónico a partir de células madre obtenidas de la grasa del propio afectado, según los resultados del estudio PRECISE, que serán presentados durante el VII Simposio sobre Terapias con Células Madre e Innovación Cardiovascular, que se celebra en Madrid los días 6 y 7 de mayo.

La grasa se obtiene por liposucción y se procesa de forma inmediata con un dispositivo especial que selecciona las células madre presentes en la grasa, de tal manera que, a las dos horas de la extracción, estas células están ya preparadas para inyectarlas en la parte enferma el corazón.

Los resultados de este estudio, dirigido por el coordinador de la Red de Investigación Cardiovascular (RECAVA), el doctor Francisco Fernández-Avilés, con la colaboración del Texas Heart Institute de Houston (Estados Unidos), han demostrado que el procedimiento se puede aplicar con total seguridad en humanos con un considerable efecto positivo, en comparación con placebo, sobre la evolución de estos pacientes.

Del mismo modo, la investigación ha confirmado que la grasa es una “fuente excelente” de células madre mesenquimales, que pueden obtenerse con “gran facilidad”, son “fáciles de purificar y cultivar”, y tienen “una excelente capacidad de regenerar el tejido vascular del corazón“.

Al final de la vida de un corazón humano se han renovado cerca de la mitad de las células que tenía ese órgano en el momento del nacimiento, con una tasa de renovación que disminuye desde el 2% anual a la edad de 20 años, hasta menos del 0,5% anual cuando se superan los 70 años de edad.

Según los expertos, la capacidad de renovación cardíaca de los mamíferos es “insuficiente” para hacer frente a las agresiones no previstas por la naturaleza, como por ejemplo el infarto de miocardio. Por ello, “la escasez de donantes obliga a reinventar el trasplante cardíaco y a perfeccionar las estrategias de reparación y sustitución parcial o total del corazón”, opina el doctor Fernández-Avilés.

Para el director del estudio PRECISE, “a largo plazo la gran esperanza está en las llamadas células IPS (células madre adultas reprogramadas pluripotentes), ya que tienen una plasticidad equivalente a las de las células embrionarias, pero sin el riesgo de rechazo”.

Sin embargo la eficacia y seguridad de estas células “requiere todavía años de investigación en animales y humanos”, añade. Sobre las células adultas ya disponibles, el doctor Fernández-Avilés asegura que “la apuesta se basa fundamentalmente en las células del tejido adiposo, y ahí es donde los resultados del estudio PRECISE sientan las bases para el desarrollo de estudios clínicos a gran escala”.

Fuente: JANO.es

Por | 2015-09-21T12:59:08+00:00 25-02-2011|Células Madre|Sin comentarios

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