Un nuevo estudio de los síntomas y el riesgo de prolapso de órganos pélvicos (POP) en una población general blanca ha identificado factores de riesgo que proporcionan a las mujeres “información crucial” y la posibilidad de prevenir el POP.

El estudio cruzado se centralizó en mujeres de 45-85 años de edad en la pequeña ciudad de Brielle, cerca de Rótterdam, en Holanda.

Dado que estudios anteriores indicaron que los factores étnicos (genéticos) y de estilo de vida podrían ser importantes en el desarrollo de POP, en este estudio se evitó el sesgo de la selección cultural.

Un cuestionario validado enviado por correo a 2.979 mujeres obtuvo 1.869 respuestas (62,7 por ciento).

Se consideró que las mujeres tenían POP sintomático si respondían afirmativamente a la pregunta “¿Ve o siente un bulto vaginal?”.

La prevalencia de POP sintomático fue del 11,4 por ciento.

Al informar sus resultados en un trabajo que será publicado en American Journal of Obstetrics & Gynecology, los investigadores (Slieker-ten Hove y cols.) dicen que no hallaron diferencias significativas entre las mujeres sintomáticas y las asintomáticas en términos de paridad, incontinencia urinaria de esfuerzo, o incontinencia fecal.

Un análisis multivariado reveló que casi la mitad (46 por ciento) de todos los casos de POP puede explicarse a través de los síntomas previos de POP durante el embarazo, un historial materno de POP, y el trabajo físico pesado.

El factor de riesgo de predisposición más importante fue el antecedente materno de POP, para el que el coeficiente de probabilidad (OR) multivariado fue 1,67 (intervalo de confianza del 95% 1,10-2,54).

Los síntomas de POP durante el embarazo mostraron por primera vez “incitar” fuertemente el riesgo de POP, con un OR multivariado de 2,06 (intervalo de confianza del 95 por ciento 1,42-3,00); y en línea con los hallazgos previos, el trabajo físico pesado fue un factor de riesgo “promotor” (OR multivariado 1,48, intervalo de confianza del 95 por ciento 0,98-2,23).

Debido a que en los próximos 30 años se prevé que un número creciente de mujeres buscará atención médica, los investigadores dicen que es importante identificar posibles formas de prevenir el POP.

No obstante, estudios previos revelaron que los factores de riesgo más importantes de POP eran la paridad y el envejecimiento, y por ende la prevención del POP pareció imposible.

Uno de los factores de riesgo identificados en este estudio – el trabajo físico pesado – es modificable. “Esta es información crucial”, dicen los investigadores, “especialmente para las mujeres con alto riesgo debido a una madre con POP y síntomas de POP durante la gestación”.

Las mujeres deberían saber que levantar bultos pesados podría aumentar el riesgo de POP y adaptar sus actividades diarias en consecuencia.

Los investigadores advierten que se necesitan más estudios para desarrollar estrategias de prevención como la fisioterapia e intervenciones de estilo de vida, pero sugieren que el entrenamiento de los músculos del piso pélvico es una posibilidad. Y concluyen que “en el asesoramiento, los médicos deberían centralizarse en informar a las mujeres (embarazadas) los factores de riesgo para que se den cuenta de otras exposiciones para ellas mismas y para sus hijas”.

Fuente: American Journal of Obstetrics & Gynecology 2009

Por | 2015-09-26T15:03:01+00:00 21-04-2009|Ginecología|Sin comentarios

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