Obesidad: ¿Cómo combatirla?

La Organización Mundial de la Salud considera, actualmente, la obesidad como una epidemia global.

No es excluyente para los países de altos ingresos e impacta a personas de cualquier edad.

Si lo vemos en cifras, 1.7 billones de personas en el mundo padecen algún grado de obesidad y, cada año, mueren 2.6 millones por sobrepeso.

Esta alarmante situación es uno de los retos más importantes para la salud pública.

obesidad

Los kilos de más no sólo impactan en el aspecto físico.

Pueden afectar en la vida cotidiana, más allá de ser solo un problema estético.

El sobrepeso impacta sobre quien lo padecen en su forma de vestir, en un 85.6%; en el equilibrio emocional, en un 78%; en la búsqueda de trabajo, en un 65%; y en la vida íntima, en un 58%.

Existe una alta frecuencia en las personas que fracasan al realizar una dieta para adelgazar,  aunque son muy pocas las que se sienten conformes con su actual peso.

Al parecer, la percepción sobre la clave de éxito o fracaso en la dieta tiene un gran impacto en la vida cotidiana.

Si una persona no logra con éxito bajar de peso, afecta su motivación y la constancia para comenzar una nueva o continuar con la misma, a fin de obtener su objetivo.

Ahora bien, ante la necesidad de conseguir nuevos métodos que vayan más allá de un régimen alimenticio, presentamos otras alternativas no invasivas, a las que puede acudir una persona tras ser evaluado por su médico.

Tratamientos más eficaces contra la obesidad

1.-Tratamientos farmacológicos

Los tratamientos para la obesidad de tipo farmacológico se podrán prescribir solo cuando exista evidencia de falta de respuesta al tratamiento dieto-terapéutico, a la prescripción de actividad física y ejercicio en un periodo no menor a tres meses.

El tratamiento farmacológico debe ser utilizado bajo supervisión médica y en el contexto de una estrategia de tratamiento a largo plazo.

2.-Procedimientos quirúrgicos para la obesidad

Después del fracaso de tratamientos no quirúrgicos como la dieta, el ejercicio, los cambios en el estilo de vida y/o el tratamiento farmacológico; la cirugía representa un tratamiento definitivo y efectivo a largo plazo para la obesidad.

Sin embargo, no todos los pacientes son candidatos para este tratamiento.

La OMS establece, claramente, que solo son candidatos los pacientes que sobrepasan el 30 de Índice de Masa Corporal (IMC = peso [kg]/ estatura [m2]).

Estas personas, además, presentan enfermedades asociadas susceptibles a mejoras con la disminución de peso.

Tipos de procedimientos quirúrgicos:

1.- Sleeve gástrico o manga gástrica.

Es una nueva y excelente técnica quirúrgica para combatir la obesidad. Tiene unos ocho años de antigüedad, y actualmente está aprobada y apoyada por todas las sociedades científicas.

Hoy en día, se realiza esta técnica por cirugía periscópica mini invasiva.

Este método permite una rápida recuperación del paciente, gracias a que existe una menor agresión hacia el organismo y, además, consigue mínimas marcas cicatriciales, ya que se opera a través del ombligo donde no se notan las cicatrices.

Aunque es la operación más natural, no puede utilizarse en todos los pacientes.

Resulta menos eficaz en personas que ingieren alimentos de forma aleatoria o ansiosa y comedores de dulce.

Además, tampoco puede ser aplicada en pacientes con un IMC por encima de 45.

2.- Bypass gástrico.

Es la técnica quirúrgica que más conocemos para el tratamiento de la obesidad, la que más años de historia tiene y sobre la que se comparan todas las otras.

Ésta es una excelente técnica quirúrgica que consiste en conectar una parte del estómago directamente con el intestino delgado para evitar que la comida pase por el duodeno y las inmediaciones del páncreas.

El resultado que se obtiene por esta operación es que el paciente puede comer poco y además, si ingiere alimentos con grasas y dulces excesivos, se produce una mala-absorción controlada que causaría una deposición blanda, la cual el paciente percibe como molesta.

Esto le recuerda que esos tipos de alimento no los debe ingerir, de manera que la operación obliga al paciente a cuidarse, por ende ayuda mucho más que las otras operaciones.

Los pacientes operados de bypass gástrico consiguen buena pérdida de peso y mejoran su calidad de vida.

Pueden ingerir todo tipo de alimentos.

Es importante mencionar que quienes se sometan a este procedimiento, deben ingerir suplementos vitamínicos de por vida.

Sin embargo, los pacientes no lo viven como una carga, ni es perjudicial; la ingesta de vitaminas es asumida como un complemento.

Esta operación está indicada para pacientes con un IMC mayor a 45, también para pacientes que sean grandes consumidores de dulce, con problemas emocionales con los alimentos y obesidad mórbida.

3.- Plicatura gástrica mini invasiva.

Es una nueva técnica para el control de la obesidad, es innovadora, sencilla y segura, y está teniendo un gran auge entre pacientes con obesidades moderadas.

La técnica consiste en aplicar la curvatura mayor del estómago sobre sí misma, de tal manera que se reduce el estómago hasta un 20%, aproximadamente.

Esta cirugía bariátrica está dirigida a pacientes con obesidades todavía no muy avanzadas de IMC 35 a 40 sin problemas metabólicos, grandes comedores, poco picoteadores y pocos dulces.

Como hemos detallado, existen diversos tratamientos para la pérdida de peso, más la decisión final, va a depender del estilo de vida que quiera asumir la persona que va a cumplir este objetivo de vida.

Siempre debe contarse con la orientación de un médico y personal calificado y es  importante que se guíe al paciente en la elección de metas realistas, de acuerdo a las condiciones del estado de su cuerpo que es el que, al final, dictaminará qué procedimientos pueden o no aplicarse.