Entre las mujeres delgadas es más común la endometriosis

Un nuevo estudio revela que las mujeres obesas son menos propensas a padecer endometriosis que las mujeres delgadas.

Tras un seguimiento a más de 116.000 mujeres, un equipo descubrió que un grupo de mujeres con obesidad mórbida eran un 39 por ciento menos propensas que un grupo de mujeres delgadas a desarrollar esa enfermedad crónica, en la que el tejido uterino crece fuera del útero y produce períodos abundantes y dolorosos.

Esa asociación fue especialmente fuerte en las mujeres estériles, según informó el equipo de la doctora Divya Shah, de los Hospitales y las Clínicas de la Universidad de Iowa. Aún así, Shah aclaró que los resultados no demuestran que el sobrepeso proteja de la endometriosis, que afecta a más de 5 millones de mujeres y adolescentes de Estados Unidos.

Con su equipo utilizó los datos de un seguimiento a un grupo de enfermeras que comenzó en 1989, cuando tenían entre 25 y 42 años. Cada dos años, ellas actualizaban su peso y enfermedades diagnosticadas. A 5.500 se les diagnosticó endometriosis entre 1989 y 2011.

Endometriosis y peso

El equipo observó que el peso actual y el peso a los 18 años estaban asociados con el riesgo de padecer endometriosis: a mayor peso, menor posibilidad de recibir el diagnóstico.

Entre las mujeres estériles, las mujeres con un índice de masa corporal (IMC) de 40 o más eran un 62 por ciento menos propensas a desarrollar endometriosis que las mujeres con el IMC normal más bajo, según publica la revista Human Reproduction.

El doctor Steven Young, de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, comentó que muchos estudios y su propia experiencia clínica sugieren que el riesgo es mucho más alto en las mujeres delgadas.

«La gran confusión reside en que el diagnóstico es difícil y (la endometriosis) exige una cirugía para definirlo», dijo Young, quien no participó del estudio. Agregó que, por eso, existirían otros factores que influyen en qué pacientes son derivadas a cirugía y diagnosticadas.

Las mujeres con más ingresos serían más propensas a acceder a ese procedimiento, mientras que las muy obesas, cuyo riesgo aumenta en cualquier cirugía, no lo serían tanto.

Otra posibilidad es que los síntomas de la endometriosis comiencen muy temprano y empujen a las jóvenes a modificar sus hábitos alimentarios, mientras que el diagnóstico es más tardío.

Fuente: Reuters Health