Tomar antidepresivos durante el embarazo produce tanto riesgos como beneficios. De acuerdo con un estudio estadounidense publicado en el “American Journal of Psychiatry”, reduce el riesgo de determinadas complicaciones durante el embarazo. Sin embargo, eleva a la vez la probabilidad de problemas neonatales.

Junto con algunos compañeros finlandeses, un grupo de científicos de Columbia University (Nueva York, Estados Unidos) analizó los datos de 845.345 nacimientos únicos en Finlandia entre 1996 y 2010. Además de evaluar los medicamentos que habían tomado las madres, también evaluaron sus antecedentes médicos y psiquiátricos, y los informes hospitalarios.

Se dividió a las mujeres en tres grupos: mujeres que habían tomado inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), mujeres a las que se había diagnosticado depresión pero que no habían tomado medicamentos y mujeres que no presentaban diagnóstico de depresión ni compras de antidepresivos. Habían tomado antidepresivos antes del embarazo o en el primer trimestre 12.817 mujeres y el 59 % de ellas había tomado al menos dos paquetes.

El estudio mostró que el uso de antidepresivos redujo el riesgo de algunas complicaciones del embarazo. Al comparar a las mujeres deprimidas que usaban antidepresivos con las mujeres deprimidas que no lo hacían, la probabilidad de un nacimiento prematuro fue un 16 % menor y la de un nacimiento muy prematuro, casi un 50 % inferior. Las mujeres que sufrían depresión que no tomaban ningún medicamento presentaban un mayor riesgo de cesárea (un 26,5 %) en comparación con las mujeres sanas o las diagnosticadas con depresión que usaban medicamentos (cada una un 17 %). Las mujeres con depresión también presentaban un riesgo ligeramente superior de hemorragia durante o después del parto (3,5 %) que las mujeres en el grupo de control y las que usaban medicamentos (cada una un 3 %).

Sin embargo, tomar antidepresivos aumentaba el riesgo de complicaciones neonatales. El uso de ISRS se asociaba con todos los problemas neonatales, como los problemas de respiración y, por consiguiente, prolongó las estancias hospitalarias de los bebés. El autor principal, Alan Brown, subrayó: “Dada la divergencia de los hallazgos, la decisión de recetar o no estos medicamentos durante el embarazo debe adaptarse a los antecedentes médicos y psiquiátricos de la madre”.

Fuente: American Journal of Psychiatry

Por | 2016-10-30T14:26:12+00:00 13-08-2015|Embarazo|Sin comentarios

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