Lactancia materna

Lactancia materna una bendición para tu Bebé, si algo no debe dudar una madre es de dar el pecho a su Hijo.

La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido.

lactancia materna

Sus componentes no existen en ningún otro tipo de alimento y le aportan todo lo necesario para crecer sano y fuerte: proteínas, sales minerales, vitaminas, grasas, azúcares y otros nutrientes.

Se digiere fácilmente

El bebé crece sano, fuerte y protegido contra infecciones, diarreas, malnutrición, alergias… ya que contiene anticuerpos que protegen al bebé.

Aunque contiene hierro en pequeñas cantidades, posee un elemento que facilita su absorción por parte del bebé.

Cambia su composición, incluso durante una misma toma, adaptándose a las necesidades del bebé.

Contiene una proteína que posee una estructura molecular activa que bloquea la proliferación de células malignas.

Es fácil alimentar al bebé

La leche siempre está disponible, a la temperatura adecuada y no se echa a perder.

La lactancia ayuda a promover el vínculo madre-hijo.

Facilita a la madre una mejor recuperación postparto. Gracias a ella, el útero involuciona más rápidamente y vuelve a sus dimensiones.

Ayuda a bajar de peso más fácilmente (al producir la leche se consumen más calorías).

Reduce el riesgo de muerte súbita algo tan temido por los padres.

Es barata, muy barata, amamantar es ecológico.

Las Madres que amamantan a sus hijos tienen menos riesgo de padecer de cáncer de seno.

Cuando al bebé se le tiene con lactancia materna exclusiva no hay que darle ni agua.

Lactancia materna e Inmunidad

Las propiedades de la lactancia Materna no se limita solo a lo afectivo y a lo nutricional, que son dos factores indiscutibles, sino que Inmunológicamente tiene un valor importantísimo como ahora veremos.

Si se descubriera una vacuna o sustancia que fuera capaz de prevenir miles de muertes infantiles, que fuera barata y además se pudiera administrar por vía oral, sería considerado como algo revolucionario en el campo de la Salud Infantil.

Pues bien esta vacuna, la tenemos al alcance de todos, existe desde tiempos inmemoriales y es la leche materna

La mejor vacuna para el recién nacido es la leche materna,  que está desprovista de efectos secundarios y tiene un alto nivel de eficacia.

Hoy en día se ha podido demostrar científicamente lo que ya era patrimonio de la Sabiduría Popular y es que la madre protege al niño de las infecciones a través de la leche.

En el momento del nacimiento, en el cual el bebé ya puede mamar, la madre produce para él la primera leche, llamada CALOSTRO.

El Calostro es un líquido amarillento espeso contiene gran cantidad de Proteínas y Minerales y posee menos Grasa e Hidratos de Carbono que la leche de continuación.

Entre estas Proteínas están las Inmunoglobulinas (Ig) que son Anticuerpos que defienden contra las infecciones.

Hay cinco tipos de Ig y el Calostro las contiene todas.

La que más abunda es la Ig A secretoria, esta Ig A está formada por dos moléculas Ig A y un factor secretor que además de ser transportador, impide que las moléculas sean atacadas por los Jugos Gástricos.

Contiene también gran cantidad de Ig D e Ig E.

Estos Anticuerpos (Ac) están muy polarizados contra los Agentes Patógenos del entorno inmediato.

La madre sintetiza Anticuerpos cuando ingiere, inhala o entra en contacto con alguna de estas Bacterias patógenas y traspasa al recién nacido, los Ac a través de la leche.

Estos Ac no están dirigidos contra las Bacterias beneficiosas del intestino que sirven para arrinconar y defender al bebé de la otras Bacterias patógenas.

Cabe la posibilidad de que las Inmunoglobulinas, además de proteger la mucosa intestinal y respiratoria protegen también el resto de las mucosas.

Las madres pueden aplicar su leche en los ojos de los bebés para tratar las Conjuntivitis.

Otro factor humoral del Calostro es la LACTOFERRINA que fija el Hierro de manera reversible.

Este hierro lo necesitan las Bacterias para su crecimiento y la Lactoferrina impide que esté a disposición de las bacterias, ejerciendo así un efecto bacteriostático, similar al de algunos antibióticos.

La Leche Materna: Una Vacuna de amplio espectro

La Ig de la leche materna tiene actividad frente a la mayor parte de las Bacterias y Virus. En particular Bacilo Tetánico, Diftérico, Estreptococo, Estafilococo, Neumococo, Poliovirus, Virus Coxakie, Echovirus, Virus Gripales y Virus Respiratorio.

Las últimas investigaciones avalan el hecho de que el pecho es el único lugar, fuera del sistema Inmunológico (Médula Ósea y Ganglios Linfáticos) que es capaz de sintetizar Anticuerpos localmente.

Nos cabe entonces preguntarnos si seria entonces posible que el bebé se ponga en contacto con algún Germen extraño a su entorno, lo pase a la madre a través del pecho y ella lo procese, sintetice Ac y en la próxima mamada le transfiera al bebé dichos Anticuerpos.

No solo promueve la lactancia materna la Inmunidad Pasiva sino que también tiene un importantísimo papel en la Inmunidad Activa.

La leche materna tiene un alto contenido de Nitrógeno no Proteico, los Ácidos Nucleicos, Nucleósidos y Nucleótidos forman parte de este Nitrógeno no Proteico y desempeñan un papel muy importante en la maduración del Sistema Inmunitario, propiciando así la Inmunidad Activa a largo plazo.

También contiene:

  • Proteína Fijadora de la B12 que reduce la cantidad de B12 disponible para el crecimiento bacteriano.
  • Oligosacáridos que impiden que las bacterias penetren en el interior de las células.
  • Mucina que se unen a Bacterias y Virus y ayudan a eliminarlos del organismo.
  • Factor Bífido que promueva el crecimiento de Lactobacilos Bífidus, que son Bacterias favorecedoras e inocuas que impiden el crecimiento de otras Bacterias dañinas.
  • Interferón Gamma potencia la actividad Antimicrobiana de las células Inmunitarias. Lisosomas que destruye las Bacterias al disgregar sus paredes celulares.
  • El Calostro contiene también Factores Celulares: Macrófagos y Linfocitos. Los Macrófagos hacen de presentadores de Antígenos. Los Linfocitos pueden ser B o T. Los B son los productores de Ac y los T destruyen directamente las células infectadas.

El calostro contiene

Factores Humorales y Factores Celulares

  • Inmunoglobulinas Macrófagos.
  • Lactoferrina Linfocitos.
  • Proteína fijadora de la B12.
  • Oligosacáridos.
  • Mucinas.
  • Factor Bífido.
  • Interferón Gamma.
  • Lisozimas.

La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) recomienda en los países Subdesarrollados que la lactancia materna exclusiva se prolongue hasta los nueve meses, pues se ha comprobado que los bebés están más protegidos contra las infecciones.

Después del Calostro viene la Leche de Transición y luego la Leche Madura, ambas van aumentando su contenido en Hidratos de Carbono y Grasas, pero el contenido de Factores Inmunológicos sigue siendo muy elevado.

El Calostro y la leche materna

No solo defienden de enfermedades vacunables (Varicela, Sarampión, Difteria etc.) sino también de otras enfermedades no vacunables como (Otitis, Faringitis etc.)

En general de las enfermedades respiratorias tan frecuentes en los niños.

Además de todos estos factores medibles en la leche materna, existe también un punto muy importante a considerar en ello, es la repercusión del fuerte Vínculo materno infantil (que se crea en la lactancia materna) sobre la Inmunidad.

Vínculo materno infantil

Un bebé alegre y Feliz es un bebé fuerte y bien preparado.

Esto tiene un sustrato fisiológico

Durante la lactancia como durante el parto, se pone en juego un complejo mecanismo neurohormonal que influye directamente sobre la Inmunidad del bebé.

En el momento del parto se libera gran cantidad de Oxitocina (La hormona del amor) que induce comportamientos maternales y bienestar en la mujer.

Junto con la Oxitocina se liberan gran cantidad de Endorfinas.

Todo esto ocurre también durante la lactancia.

A los pocos segundos de empezar el bebé a mamar, gran cantidad de Oxitocina y Endorfinas pasan al bebé a través de la leche materna.

Las Endorfinas provocan un «Cuelgue» de placer entre la madre y el bebé que es el sustrato fisiológico del Vínculo materno infantil.

Esta liberación de Oxitocina y Endorfinas se da también durante el Orgasmo.

Se han medido niveles en sangre de estas hormonas y son similares en estos tres acontecimientos de la vida sexual del hombre.

Estas hormonas Oxitocina y Endorfinas al producir bienestar y placer tienen un efecto directo sobre la Inmunidad, potenciándola tanto en su faceta pasiva como activa.

Lactancia materna y desarrollo de la inteligencia

Hay estudios que destacan las ventajas de la lactancia materna en el desarrollo mental del bebé

Concretamente, los niños que han recibido leche de su madre presentaron de 9 a 10 puntos más de inteligencia, según la escala Bayley, que valora el desarrollo mental y psicomotor, por lo que Cañete insistió en la conveniencia de dar el pecho a los bebés porque esta leche contiene algunos lípidos como el ácido araquidónico y decosahexaenoico que no están presentes en compuestos no naturales y actúan sobre el desarrollo neuronal’.

Los profesionales recomiendan amamantar a los bebés hasta los cuatro o seis primeros meses de vida (además de completar con otros compuestos cuando el niño no queda saciado) y añadir alimentación complementaria a partir de este periodo.

Finalmente, Cañete explicó que dar el pecho al niño no sólo es beneficioso para éste sino también para la madre, quien en su estrecha relación con el lactante recibirá una «potenciación de sus efectos maternos».

La lactancia materna ha sufrido el devenir de las modas y, según las épocas y las clases sociales, ha tenido connotaciones positivas unas veces y negativas otras.

El biberón de complemento o como rechazar la lactancia materna

Si quieres una lactancia exitosa lo mejor es partir de la idea de que eres una mujer bien hecha.

Tú cuerpo ha sido capaz de crear un bebé tan hermoso, ¿por que no iba a ser capaz tu cuerpo de alimentarlo?.

Si te funciona bien el hígado, los riñones y todo lo demás, ¿porque no te iban a funcionar las glándulas mamarias?.

Prácticamente no existen madres bien informadas a las que les falte leche, y tú no vas a ser una de ellas. Tener O No Tener, esa es la cuestión.

Tener o no tener no depende de cosas como estar tranquila, ser feliz, descansar lo suficiente y estar bien alimentada.

Todo eso ayuda, lógicamente, pero si no lo tienes, la leche también será buena.

Piensa que si esos requisitos fueran necesarios, la humanidad entera nos habríamos extinguido ya hace miles de años.

La calidad de la leche siempre es buena y muy superior a la leche de fórmula.

Y la cantidad que tengas depende de cuanto mame tu hijo y no del tamaño de tus mamas.

Cuanto más le dés, más tendrás. Senos pequeños pueden producir mucha leche cosa que he visto.

Por ello es importante no romper ninguno de los siguientes puntos:

  1. Fuera reloj, el bebé ha de mamar cada vez que quiera (Libre demanda) y se le ha de dejar hasta que suelte el pecho por si solo.
  2. No se le debe meter en la boca nada más: Ni chupete, ni biberón con agua, leche, etc, ni pezoneras. Los bebés que chupan estas cosas pueden confundirse mentalmente. Es muy diferente chupar esos objetos a chupar el pecho, y pueden llegar a rechazar el pecho por confusión. Además todo el tiempo que chupan otras cosas es succión que gastan y leche que dejan de tomar, y tú disminuyes tu producción de leche.
  3. Amamantar no tiene que doler. Si acaso los primeros días los pezones pueden estar un poco más sensibles, debido a su falta de «entrenamiento», pero se pasa pronto. Si duele puede significar que está mal colocado, y cuando esto sucede al bebé le cuesta más tiempo obtener poca cantidad. Es decir la succión dolorosa suele ser ineficaz, y si come poco producirás poco.
  4. La leche de fórmula proviene de la vaca (la ideal para el ternero), y tiene proteínas lactobovinas más difíciles de digerir para el bebé humano que la leche materna. Si le das un biberón de sólo 30cc, le quitará el hambre por dos, tres o más horas y va a dejar de mamar mucho más. Se sabe que los bebés que toman lactancia mixta acaban comiendo menos al cabo de 24h que los que toman lactancia materna exclusiva a demanda. Cuanto menos mame tu hijo, menos leche producirás.
  5. Otra cosa muy importante e saber que los pechos NO funcionan como cisternas (que se vuelven a llenar cuando se han vaciado), sino como grifos: abrir el grifo es poner el niño al pecho, cerrar el grifo es cuando el niño suelta el pecho. Esto significa que no puede ocurrir que un niño mame y no saque nada, puesto que los pechos funcionan como un pozo sin fondo del que siempre se puede sacar más agua. Nunca se acaba. Para dejar de tener leche hay que dejar de dar pecho.
  6. Entender esto es comprender que NUNCA tiene sentido dar un biberón de «ayudita», puesto que si tienes la impresión de que se ha quedado con hambre le vuelves a dar el pecho y vuelve a salir más.
  7. Si están los pechos muy blandos y el bebé no para de mamar significa que esta comiendo tanto que no da tiempo a que se acumule la leche, y que estás produciendo mucho. Si los pechos están muy llenos la leche sale más deprisa, si están blanditos la leche sale más despacio, pero saldrá toda la que necesite tu hijo.
  8. Si tienes dudas respecto a tu producción será buena idea que contactes a tu pediatra.

Madres sin leche: el fin de un mito

Según se desprende del estudio realizado por profesionales del ABS Parets y el DAP Mollet del ICS»,las encuestas indican que las madres dejan de lactar a sus hijos mayoritariamente por hipogalactia (poca leche), pero la hipogalactia no es una enfermedad, ni una deficiencia natural, sino la consecuencia de un cúmulo variado y complejo de motivaciones psicológicas, sociales, económicas, junto con creencias, mitos y tabúes».

«La discrepancia entre aquellas madres que son capaces de amamantar a sus hijos y aquellas que lo consiguen pone en evidencia que el «fallo» es más de las personas que deben apoyar a las mujeres, que de las propias mujeres que intentan lactar.»

Es importante contar con el apoyo y ayuda de familiares, amigas, personal de la salud y empresarios.

La inseguridad sobre la propia capacidad para producir leche, el miedo a que el bebé se quede con hambre, el llanto del bebé, la creencia popular de que la cantidad de comida ingerida es directamente proporcional a los periodos de sueño y la inadecuación del peso del bebé a las tablas en uso, son las razones principales que suelen llevar a las madres a pensar que padecen hipogalactia, esta situación que puede verse agravada si además existe una técnica de lactancia inadecuada.

Sin embargo, cuando a esas mismas madres se las informa del manejo básico de la lactancia materna y se las tranquiliza respecto a sus dudas y temores al tiempo que tienen ocasión de observar a otras madres en situaciones similares a la suya seguir adelante con sus lactancias, pronto desaparecen sus miedos y amamantan felizmente sin problemas de producción de leche.

Madres que ya estaban con lactancia mixta o que incluso hacia ya días que no amamantaban han relactado sin problemas y han seguido con lactancia materna exclusiva durante meses.

La conclusión es clara:

Puede que existan madres sin la suficiente información pero difícilmente existen madres sin capacidad para producir leche.