¿Qué es la Incontinencia Urinaria?

La incontinencia urinaria se caracteriza por pérdidas de orina involuntarias que ocasionan molestia social. Bajo esta definición general se esconden situaciones muy diferentes, que van desde pérdidas muy leves y ocasionales hasta pérdidas abundantes y regulares.

En España, una de cada cuatro mujeres mayores de 35 años sufren pérdidas de orina, o lo que es lo mismo, alrededor de 4 millones de mujeres. Sin embargo, la mayoría son pérdidas ligeras.

Incontinencia Urinaria

 ¿Cómo funciona la vejiga?

Cada vez que comemos o bebemos, nuestro cuerpo absorbe líquidos. Los riñones filtran las sustancias de deshecho de estos líquidos y producen la orina. La vejiga se va ensanchando lentamente por el flujo continuo que pasa de los riñones hasta ella. Cuando la vejiga se llena, se transmite una señal al cerebro que indica la necesidad de ir al baño. Una vez en el baño, el cerebro ordena al músculo grande de la vejiga que se contraiga. Al mismo tiempo, ordena a los músculos de sujeción (o músculos de suelo pélvico) que rodean la uretra (salida de la vejiga) que se relajen y dejen pasar la orina.

 ¿A qué edad se pueden dar las primeras pérdidas de orina?

Una de cada cuatro mujeres mayores de 35 años tiene incontinencia urinaria. El embarazo y el parto influyen en ello. La llegada de la menopausia también contribuye a que se produzcan pérdidas de orina. Sin embargo, las chicas jóvenes también experimentan incontinencia tras realizar un ejercicio físico intenso. Asimismo, las fumadoras son susceptibles, ya que suelen toser más con más frecuencia y esto puede empeorar la situación. Beber mucho café, té o alcohol tampoco ayuda.

 ¿Cuáles son las principales causas de incontinencia urinaria?

La incontinencia urinaria tiene mucho que ver con el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico que mantienen cerrada la uretra. Cuando pierden su elasticidad, actividades cotidianas como reírse, toser, levantar peso y correr, pueden causar pérdidas. Sin embargo, estos músculos se pueden fortalecer de nuevo. En el caso de las mujeres, las causas principales de la incontinencia se derivan de los cambios que se producen en el embarazo, el parto y la menopausia. También existen otros factores que pueden provocar el debilitamiento de estos músculos y por tanto incontinencia, como obesidad, estreñimiento, la práctica de deportes de impacto u otros factores más específicos como otros problemas médicos o enfermedades con daños neurológicos.

 ¿Cuáles son los tipos de incontinencia urinaria?

  •  Incontinencia de esfuerzo

Incontinencia urinaria que se produce a raíz de esfuerzos físicos bruscos como toser, estornudar, reír, levantar peso o hacer ejercicio. Normalmente se trata solamente de pequeñas pérdidas y suele estar relacionada con el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico.

  • Incontinencia de urgencia

Este tipo de incontinencia también se denomina vejiga hiperactiva. Ocurre cuando sobreviene una fuerte y urgente necesidad de orinar y la vejiga expulsa orina de forma involuntaria. Suele haber pequeñas señales de aviso y se pueden sufrir pérdidas moderadas o grandes. Normalmente se suele orinar de 4 a 8 veces al día, pero si hay la necesidad de hacerlo con más frecuencia de lo que suele ser normal, o incluso hay que levantarse varias veces por la noche, puede tratarse de un síntoma de Incontinencia de Urgencia.

Prevención: Ejercicios de Suelo Pélvico

La mejor forma de prevenir y reducir el número de episodios es fortalecer los músculos del suelo pélvico realizando los ejercicios apropiados. Cuando se padece incontinencia de esfuerzo, ésa suele ser la solución más eficaz. Otros tipos de incontinencia requieren otros tratamientos disponibles.

Generalmente este tipo de fisioterapia se considera el primer tratamiento para la incontinencia. De hecho, se obtienen resultados de hasta un 70% en los casos leves a moderados, llegando incluso a la mejoría total si los ejercicios se llevan a cabo con regularidad y de forma adecuada en un período de 3 a 6 meses. Para que perdure un resultado positivo, es importante ser constante. Los ejercicios funcionan restableciendo el control sobre los músculos que mantienen cerrada la uretra. Nunca es tarde para empezar, incluso a edades más avanzadas se puede observar una mejoría de los síntomas.

Para fomentar el conocimiento del suelo pélvico, TENA Lady ha creado el programa  Centrada en ti. A través del microsite divulgativo www.centradaenti.es, TENA Lady brinda a las mujeres un punto de referencia en el que podrán conocer todos los aspectos relacionados sobre suelo pélvico y bienestar femenino que, a la vez que mostrará de forma didáctica y atractiva los ejercicios específicos para fortalecerlo.  Asimismo, se tratarán diversos temas que versarán sobre la relación del suelo pélvico con distintos momentos en la vida de la mujer, como por ejemplo el embarazo y el posparto, la menopausia, el deporte, los problemas de espalda, la dieta y las relaciones sexuales.

 ¿Beber menos líquido mejora los síntomas?

No. Beber menos hace que la orina sea más concentrada, lo cual irrita la vejiga y se tiene la necesidad de ir al baño con más frecuencia. Lo ideal es beber la cantidad que la persona acostumbra normalmente o cuando se tenga sed. Sin embargo, tampoco es conveniente beber cantidades excesivas de agua, ya que esto puede provocar la dilatación de la vejiga.

 ¿Se pueden usar compresas de higiene femenina para las pérdidas de orina?

No es recomendable. La consistencia de la orina es más ligera y se expulsa en mayores cantidades; la menstruación es más espesa y sale con más lentitud.

Es  necesario contar con un sistema de absorción más rápido para evitar que la orina llegue a la ropa. Asimismo, las bacterias de la orina liberan amoniaco, lo que genera un olor característico que requiere un tipo de control específico y no sólo un perfume que disimule el olor. Los productos de TENA están diseñados específicamente para controlar las propiedades especiales de la orina, y para que la mujer pueda sentirse seca, segura y protegida frente al olor y a las infecciones e irritaciones de la piel.

Fuente: Encuesta realizada por el ONI dentro del Informe sobre la Calidad de Vida del Paciente