Una encuesta a 1000 jóvenes australianas revela que un 13 por ciento había tenido incontinencia urinaria el mes anterior.

Eso se traducía en pérdidas de orina al hacer ejercicio o tener que correr al baño para evitar un accidente. “La noción tradicional es que la incontinencia es una consecuencia del embarazo y el envejecimiento -señaló por e-mail la investigadora principal, Susan R. Davis, de la Universidad de Monash, Melbourne-.

Lo que nos impulsó a realizar este estudio fue el hecho de que nadie se había ocupado de la incontinencia en las mujeres jóvenes que no habían estado embarazadas”.

El estudio, realizado con apoyo del estado australiano y fondos federales, “favorece significativamente el conocimiento de la incontinencia urinaria en las mujeres jóvenes”, dijo Mary K. Townsend, epidemióloga del Hospital de Brigham y las Mujeres, y de la Facultad de Medicina de Harvard, Boston.

“Un mensaje clave de este estudio es que la incontinencia urinaria es un trastorno importante para las mujeres de todas las edades”, agregó Townsend, quien no participó del estudio.

Según ella la cifra del 13 por ciento sería una subestimación o una sobreestimación porque las participantes, que tenían unos 22 años, habían sido convocadas en los campus universitarios y centros de salud. De modo que no sería una muestra representativa de la población femenina. “Sería importante que los próximos estudios para replicar estos resultados incluyan una muestra más grande de mujeres jóvenes”, indicó Townsend.

RELACION CON EL USO DE ANTICONCEPTIVOS

El estudio, publicado en Annals of Internal Medicine, intentó develar los factores de riesgo potenciales de la incontinencia urinaria en las mujeres jóvenes sin hijos.

Las participantes que eran sexualmente activas y que no utilizaban píldoras anticonceptivas eran las que más riesgo tenían de padecer incontinencia: el 22 por ciento había tenido problemas urinarios el mes anterior, comparado con el 10 por ciento de las participantes que nunca habían tenido relaciones o eran sexualmente activas o utilizaban la píldora.

La relación con la actividad sexual estaría asociada con las infecciones urinarias, según opinó Townsend. Las mujeres sexualmente activas tienen alto riesgo de desarrollar esas infecciones, que podrían causar incontinencia.

Pero se desconoce la explicación del resultado sobre las píldoras anticonceptivas. Townsend y Davis coincidieron en que se necesitan más estudios para determinar si las píldoras tienen algún efecto en los trastornos del control de la vejiga.

Los autores no hallaron una prueba sólida de que el sobrepeso aumentara el riesgo de desarrollar incontinencia urinaria, a diferencia de lo hallado en las adultas mayores. Pero Davis indicó que podría ser por las cifras: sólo el 15 por ciento de las participantes tenía sobrepeso. Y, como grupo, eran bastante saludables y físicamente activas.

“Esto plantea la posibilidad de que la tasa de incontinencia observada sea en realidad una subestimación de los resultados en una población de jóvenes no tan saludables”, sostuvo Davis. Con Townsend coincidió en que las jóvenes con síntomas de incontinencia deben consultar al médico.

En el estudio, esas participantes obtuvieron resultados bajos en una evaluación del estado anímico y el bienestar psicológico. “El mensaje es que si una mujer joven padece incontinencia urinaria no debería avergonzarse de consultarle al médico”, finalizó Davis.

Fuente: Reuters Health

Por | 2015-03-02T13:49:45+00:00 09-04-2013|Incontinencia Urinaria|Comentarios desactivados en Incontinencia urinaria no solo afecta a las mujeres mayores, también afecta a las mujeres jóvenes.

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