Himen

El Himen, es una membrana que se encuentra en la entrada de la vagina, ésta puede tener diferentes formas para permitir la salida de flujo menstrual. A lo largo de la vida, sus características van cambiando, siendo antes de la adolescencia muy delgada y delicada.

himen

En estos días, un joven me preguntaba muy angustiado si su novia había perdido la virginidad por haberse introducido unos óvulos vaginales que le indico su doctora, por lo que me motive a escribir sobre el tema.

El Himen, a mi forma de ver, es la génesis del machismo; dado que, permitió a los hombres poder discernir qué mujer era virgen por sólo tener ese membrana intacta y una mujer impura por no tenerla, como si esto hablara de otros valores, los cuales, debe tener la mujer para ser una persona de bien, buena esposa y madre. Cuanta angustia e injusticia ha provocado eso a la mujer

Gracias a Dios, en nuestras culturas eso ha ido cambiando.

Entre los tipos de Himen tenemos

himen

  • Imperforado: éste no tiene agujeros, por lo que no permite la salida de sangre menstrual haciendo que esta se acumule en la vagina, produciendo una falta de menstruación, esto puede solucionarse a través de la cirugía.
  • Criboso.
  • Tabicular.
  • Anular.
  • Perforado.

En la primera relación sexual, el himen, se rompe y da lugar al sangrado; pero esto no ocurre en todas las mujeres, se estima que un 50 % de las mujeres no sangran; por lo que esto no debe ser indicativo de virginidad.

Además, una mujer puede tener relaciones y sangrar por experimentar un pequeño desgarro, pero luego, al tener relaciones con otra pareja donde el pene sea de mayor desarrollo y/o utilice otras posiciones, ciertamente está en condiciones de volver a sangrar.

En mi consulta diaria, veo muchas mujeres que a pesar de tener relaciones sexuales el himen está prácticamente indemne.

La mayoría de los sangrados postcoito que he visto en la práctica, son por desgarro vaginales producidos por violencia en el acto sexual o poca experiencia y falta de delicadeza del hombre.

El mal llamado himen Complaciente, en el cual la mujer tiene relaciones sin que este se rompa, es otro mito popular.

El Himen se desgarra totalmente en el momento del parto vaginal, quedando unos remanentes de tejidos llamado Carúnculas Himeneales.

Virginidad

La Virginidad, se considera cuando no se ha tenido relaciones sexuales y esto incluye a hombres y mujeres, como pueden darse cuenta el himen, no tiene nada que ver con la calidad de persona, ya que puede haber relaciones sexuales sin penetración o fracturación del mismo.

No es cierto que el himen duela y sangre en la primera relación sexual, necesariamente.

Si la chica se encuentra cómoda, confiada y fuertemente excitada (es decir, muy húmeda) no tiene por qué sentir dolor alguno en la penetración, ni sangrar. Porque el pene se desliza por toda esa superficie con total elasticidad y normalidad, sin tener que realizar labores de “taladro” alguno.

Más aún. El hombre ni siquiera siente si su pene se desliza por una superficie estrecha que se ensancha a su paso o directamente ensanchada por la excitación sexual.

La humedad de la zona se lo impide.

Es otro mito que los hombres “noten” cuándo rompen un himen y cuándo no.

En muchas ocasiones, el dolor y el sangrado que se produce en el primer coito nada tienen que ver con el himen sino con el vaginismo: una contracción dolorosa del músculo exterior de la vagina que impide la entrada del pene.

Ese obstáculo sí que lo nota el hombre. Y si a pesar de ello fuerza “virilmente” la penetración (cosa que antes “había que hacer” para “consumar” el matrimonio), entonces sí que duele y puede ocasionar desgarros vaginales que sangren.

Pero lo que se desgarra y sangra son las paredes vaginales así maltratadas, no el himen.

Por la misma razón, tampoco es cierto que el himen se rompa por montar en bicicleta, por un golpe genital, por fuerte que sea, o por hacer deporte, etc. Estas no son más que mentiras piadosas elaboradas para explicar que es frecuente que la chica ni sienta molestias, ni sangre en sus primeras relaciones sexuales.

Era algo que había que inventarse para evitar problemas en una época donde el honor familiar se situaba en la entrepierna de sus mujeres… y el conocimiento sexual se basaba más que nada en mitos.

¡Cuánto sufrimiento innecesario ha generado esta creencia y sus asociadas!

¡Cuánto desconocimiento por parte de mujeres y hombres!

¡Cuántas pruebas de la sábana falsas para a callar chismes!

¡Cuántas operaciones de restauración superfluas!

¡Cuánta ignorancia!

Además, tales mitos se contradicen entre sí.

Porque si realmente duele y sangra la ruptura del himen cuando se rasga ¿por qué no duele ni sangra y pasa inadvertido para su portadora cuando el himen se rompe, según las leyendas, al hacer deporte, montar en bicicleta, recibir un golpe, etc? Es posible que un himen roto durante la primera relación sexual se recomponga, total o parcialmente, por sí sólo si la chica tarda en mantener relaciones sexuales.

Al no existir más incursiones del pene, da tiempo a que los bordes del himen se recompongan. Sin embargo, si las relaciones son frecuentes, las zonas rotas se cicatrizan y amplían así la superficie de la abertura del himen.

Porque este no suele desaparecer del todo a pesar de tener relaciones sexuales frecuentes hasta que se produce el primer parto como expliqué con anterioridad.

La virginidad es un atributo espiritual y hasta paradigmático, no físico.