¿Que probabilidades de éxito tiene la reversión de ligadura de trompas?

La Reversión de ligadura de trompas  tiene una posibilidades de éxito  del 55%, se calcula que un 10-15% de las mujeres que se han sometido a una ligadura de trompas manifiesta después deseos de revertir la técnica.

Reversión de ligadura

La reversión de ligadura de trompas ofrece más de un 55% de éxito de embarazos.

Está demostrado que entre un 10% y un 15% de las mujeres a las que se les ha practicado una ligadura de trompas manifiesta, posteriormente, deseos de revertir la técnica de esterilización para poder volver a tener hijos.

Por esto es aconsejable pensarlo 2 veces y no decidirlo sin haberlo pensado, muchas veces los médicos influyen en las pacientes sin evaluar todos los factores.

Motivos para solicitar la reversión de la ligadura de trompas

Según refieren las pacientes, los motivos para este cambio de opinión suelen ser variados

  • Mejora en la situación económica
  • Deseo de volver a quedarse embarazada
  • Muerte de un hijo
  • Nueva pareja sin hijos

Una opción con gran tasa de éxito que se les presenta a estas mujeres para volver a concebir un hijo es la reversión de la ligadura de trompas.

Técnica de reversión de trompas

La técnica de microcirugía empleada para revertir la ligadura de trompas ofrece una tasa media del 55% de éxito de embarazos, índice que podría superar el 70% en mujeres menores de 35 años.

Al elevado porcentaje de embarazos, se añade como ventajas de la técnica quirúrgica de reversión de trompas la inexistencia de períodos limitados a las épocas de tratamiento, como ocurre en la fecundación in vitro.

Mediante la reversión de trompas, la concepción de un hijo ocurre de forma natural, sin limitación alguna de ciclos de tratamiento. Además se evita el riesgo de embarazos múltiples, que se producirán con la misma frecuencia que en la población general.

La técnica de reversión de ligadura de trompas es un procedimiento de microcirugía laborioso.

Fundamentalmente, consiste en conseguir llegar al orificio de cada uno de los segmentos en los que se ha seccionado la trompa y volverlos a unir.

La complejidad de la operación de reversión depende en buena medida del modo en que se haya llevado a cabo la ligadura de trompas.

La técnica clásica consiste en seccionar en dos partes el conducto de las trompas y anudar posteriormente los dos cabos resultantes, de forma que queden separados.

Otro método de ligadura se realiza por vía laparoscópica. Se basa en colocar un clip de material plástico en mitad del conducto de la trompa.

Ambos procedimientos permiten posteriormente una cirugía de reversión.

Pero si la ligadura de trompas se ha efectuado extirpando la trompa o una parte importante de ella, entonces la reversión se muestra imposible.

En algunos casos de extirpación de las fimbrias es posible la repermeabilización, pero las posibilidades de gestación son muy reducidas.

En conclusión el éxito de la recanalización de trompas depende en gran medida de como se realiza la esterilización quirúrgica.