Etapas del amor

Muchas veces se puede pensar que el amor es una emoción, o una sensación ajena a nuestro cuerpo, que se produce cuando queremos a alguien, pero realmente existen estudios que muestran cómo afecta el amor al cerebro y que el mismo pasa por diferentes etapas expresándose a través de reacciones y segregación de distintas hormonas.

etapas del amor

Cada una de esas reacciones que muestra nuestro cuerpo, bien sea aquellas maripositas en el estómago cuando conocemos a alguien que nos estremece, o aquellos temblores cuando estamos con esa persona especial, o también las manos sudorosas, al igual que en los malos momentos cuando podemos sentir el corazón roto, todas estas son acciones cerebrales producidas por diferentes comportamientos químicos.

Hay varias etapas en el proceso del amor

Así como lees el amor puede dividirse en diferentes etapas en las cuales nuestro cerebro actúa de diferentes formas, en las que podrás notar el porqué de las distintas reacciones.

Los distintos profesionales de la psicología han tenido múltiples opiniones al respecto de las etapas y han establecido distintas fases del amor donde cada uno indica el numero de etapas que creen convenientes, en este caso haremos un compendio de todas ellas para intentar cubrir todos los aspectos del arte del amor.

Existe una forma secuencial en las etapas del amor, que van apareciendo de forma progresiva, lo que muestra un grado de complejidad que presenta toda esta experiencia y como afecta el amor al cerebro.

Primera etapa: el enamoramiento o lujuria

Iniciando, es el momento en que todo comienza, muchos lo llaman como la mejor etapa de una relación, donde puedes sentir la mayor felicidad posible.

Es en esta fase donde las personas crean las ilusiones de estar junto a la otra, también se siente aquella ansiedad por verla y conocerla cada vez más.

En esta etapa podemos ver como el amor afecta al cerebro ya que se incrementa la euforia, y además muchos cambios en los estados de ánimos, ya que te sientes tan feliz, con muchos deseos y gustos a flor de piel.

Lo que ocurre en sí es que se producen y activan distintas hormonas y neurotransmisores que son quienes se encargan de ese conjunto de emociones que sentimos en las primeras citas, nuestro cerebro se encarga de producir la feniletilamina que es la anfetamina natural del cuerpo, también la oxitocina que te permite crear el vinculo con la otra persona, además de la dopamina que es el neurotransmisor que indica el placer.

Sumado a esto podemos encontrar las feromonas que son aquellas que influyen en la sensación de bienestar y la sensualidad, también está la noradrenalina que contribuye con la euforia y la excitación, finalmente la serotonina que se encarga del estado de ánimo en un aspecto positivo dándote ese lado de felicidad.

Por todo esto, entonces, podemos ver que las reacciones químicas son las que nos llevan a todos esos comportamientos en nuestras relaciones.

Segunda etapa: Inicio de la relación o construyendo la confianza

Aquí está la próxima fase, y es cuando ya te decides a tener una relación con esa persona, cuando ya luego de ciertas citas te abres a la experiencia de estar juntos, es una parte del amor que requiere un poco más de atención, puesto que son las acciones cotidianas las que te dan las distintas sensaciones en esta etapa.

En esta parte te preguntas ¿Cómo el amor afecta al cerebro?

Y puedes pensar que solo fue al principio, pero no es así, nuestro cerebro ahora se va a encargar de mostrarte aquellas preguntas esenciales al estar con alguien, ¿realmente estas segura? ¿Me quieres?

Y demás cuestionamientos que tienden a hacerse cuando estas dentro de una relación.

Esto es verdaderamente un reto para las emociones y para saber afrontarlas de la mejor manera, siempre que busquemos unas respuestas positivas a todas estas pregunta se generaran las sensaciones de apegos pueden ser seguros o inseguros, que determinará tus comportamientos, que debes apuntar para el bienestar de la relación entendiendo las necesidades de ambos.

Tercera etapa: madurez de la relación o construyendo el compromiso

Una vez que la relación ha superado las dos primeras etapas, como pareja ambos deciden si la misma es tan próspera como para continuar, es entonces cuando viene la etapa de consolidar y sentar las bases de su unión.

Nuestras reacciones y comportamientos han de ser diferentes y es cuando notamos cómo el amor afecta a nuestro cerebro, pues es aquí donde este indica las necesidades de cada uno, y la búsqueda de la conexión racional con el otro.

En este momento cuando existe mayor confianza entre ambos y se valoran más uno al otro, se mantiene un equilibro entre las emociones y la euforias del comienzo de la relación, aquí se vuelve más importante las acciones de apoyo, de ternura y comprensión mostrando una excelente comunicación.

Sin embargo, esta etapa no es alcanzada por todas las parejas puesto que pueden conseguir conflictos al darse paso a la monotonía y a la falta de atención.

Cuarta etapa: desencanto                               

Si nuestra fase anterior no se cumple por completo, se da paso a la etapa que llamamos desencanto, o desilusión, es donde las parejas pueden crear conciencia en cuanto a las diferencias que presentan entre sí, muchos pueden decir “ya no me quieres como antes”, o “no soporto nada de ti”, y es que realmente paso la fase del encantamiento y la comunicación comienza a fallar hasta que se rompe la relación.

Ahora bien como afecta el amor al cerebro, también lo afecta el desamor, se activan las regiones del cerebro encargadas de controlar la angustia y el dolor físico, y es donde se puede liberar las hormonas del estrés y pueden llegar a alterar el comportamiento digestivo y cardiovascular.

Por lo tanto la sensación del corazón roto realmente existe y es una respuesta que nuestro cerebro envía en los momentos en los que nos sentimos derrotados, al acabar una relación con una persona con la que se creó un vinculo previamente.

Quinta etapa: la superación de la ruptura

Luego de todas estas etapas, la persona tiende a quedar devastada y deprimida, entendiendo que es una respuesta cerebral, también puede recuperarse a través del mismo cerebro.

Pues como el amor afecta al cerebro, también el mismo cerebro puede ayudarte a superarlo ya que te puede colaborar con redirigir tus comportamientos hacia un equilibrio de tus emociones para poder estar de nuevo en un excelente estado de ánimo y dispuesto a seguir con tu vida de la mejor manera.

Finalmente, podemos decir que las relaciones son muy importantes en la vida y es recomendable tomar en cuenta el cómo el amor afecta al cerebro para así buscar entender entonces las respuestas de este órgano que tanto influyen en nuestro comportamiento y en las decisión que tomamos en el día a día.