El estilo de vida es el factor que más condiciona la salud

El estilo de vida es el factor que en mayor medida determina nuestra salud, con un peso específico que representa el 43%, seguido de la herencia genética (27%), el medio ambiente o entorno en que se vive (19%) y el sistema sanitario (11%), según los datos recogidos por el Libro de la Salud de la Fundación BBVA y el Hospital Clínic de Barcelona, en el que profesionales sanitarios responden en un lenguaje accesible, a través de 1.500 preguntas, a cuestiones sobre salud en aspectos que van desde los hábitos saludables y la prevención hasta el diagnóstico y tratamiento de gran variedad de enfermedades.

Estilo de vida

La herencia genética tiene un peso determinante del 27%, el entorno o el medio ambiente, un 19% y el sistema sanitario, un 11%, según datos del ‘Libro de la Salud’.

Estilo de salud

El libro, según sus autores, pretende acercar los conocimientos médicos más actuales a los ciudadanos y ayudarles a entender mejor algunos conceptos y términos habituales en su relación con los profesionales sanitarios.

Según los datos que recoge el libro, el 71% de los españoles considera que su estado de salud es bueno o muy bueno, porcentaje que contrasta con el 55% que reconoce haber consumido algún fármaco y el 28% que ha consultado al médico en las dos semanas previas a la encuesta.

Los problemas de salud crónicos o de larga evolución diagnosticadas por los médicos con mayor frecuencia son la artrosis y los problemas reumáticos (21,3%), la hipertensión arterial (20,7%), el colesterol alto (16,1%) y las alergias (12,3%), según los últimos datos de la Encuesta Nacional de Salud.

Por lo que respecta a las principales causas de mortalidad, la obra destaca las enfermedades del sistema circulatorio (33%) y los tumores (27%), seguidas de las enfermedades del sistema respiratorio (10,5%), y analiza los hábitos de vida y factores de riesgo asociados a estas dolencias.

Además señala que, los accidentes domésticos son responsables de una muerte cada cinco minutos en los países de la UE y constituyen la primera causa de mortalidad entre los menores de 35 años.

Los factores de riesgo son modificables.

El libro recuerda que tanto las enfermedades cardiovasculares como el cáncer, se han relacionado con determinados factores de riesgo, algunos de ellos modificables, entre los que figuran el consumo excesivo de alcohol, el humo del tabaco, la inactividad física y la obesidad o las dietas altas en grasas y pobres en fibras.

Por este motivo, los especialistas ofrecen recomendaciones sobre hábitos de vida saludable, como el ejercicio y la dieta sana. Según señalan, el 47% de los españoles reconoce que es sedentario, lo que convierte a España en uno de los países más inactivos de la UE, según datos de 2004.

Además, España, con un 15% de hombres y mujeres obesos, ocupa una posición intermedia en la estadística de este problema de salud en los países de la UE, y la tendencia es ascendente, como sucede en el resto de países. Este incremento en la proporción de individuos obesos es superior en hombres y en el grupo de edad de más de 65 años.

En el caso de los hábitos negativos como el tabaco, el libro afirma que se estima que los cigarrillos son, en mayor o menor medida, responsables del 30% de todos los casos de cáncer.

Y recuerda que el tabaquismo es la principal causa mundial de enfermedades y muertes evitables.

Actualmente la tasa de mortalidad de fumadores triplica a la de no fumadores, lo que implica una reducción en la estimación de supervivencia de 10-15 años. En España, según la última Encuesta Nacional de Salud, fuman unos 12 millones de personas, es decir, un 34% de los españoles de más de 16 años, uno de los porcentajes más altos de la Unión Europea. En este sentido, se estima que una reducción del 50% por ciento en la población fumadora evitaría 30 millones de muertes en el mundo en los próximos 25 años.

Los autores han dedicado también un capítulo de la obra a valorar cómo influye el medio ambiente sobre la salud y las consecuencias de la acumulación de contaminantes en el agua, el aire o los alimentos.

En este apartado se responde, entre otras, a preguntas sobre los efectos en la salud al respirar el aire del interior de los edificios, destacando los riesgos del conocido síndrome del edificio enfermo (SEE) y los derivados de la presencia de contaminantes biológicos (hongos, bacterias y virus) que pueden ser responsables de enfermedades infecciosas o alergias.

Además, según los autores, existen otros factores que son capaces de agravar los trastornos derivados del SEE, como las alteraciones lumínicas, ruidos y vibraciones excesivos, temperatura y humedad relativas inadecuadas, deficiente ventilación e, incluso, estrés laboral.

Finalmente, el libro aborda algunas de las enfermedades y trastornos más frecuentes en las consultas de psiquiatras y psicólogos, como el estrés y los trastornos de la alimentación o del sueño. Respecto al estrés, los autores afirman que no puede hablarse de estímulos o amenazas objetivamente estresantes, ya que el estrés es un estado biológico al que se llega como resultado de una apreciación subjetiva de nuestro cerebro.

Fuente: JANO.es