La dieta de la madre no está asociada con un mayor riesgo de que el futuro hijo desarrolle sibilancias en la edad preescolar, de acuerdo a un nuevo estudio

La dieta materna durante el embarazo no está asociada con el riesgo de que el futuro hijo desarrolle sibilancias en la edad preescolar, de acuerdo a un nuevo estudio, publicado en Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Varios estudios identificaron una relación entre el consumo materno de ciertos alimentos o nutrientes y el riesgo del bebé de desarrollar sibilancias o asma. Por ejemplo, los hijos de las mujeres que consumen más pescado, manzanas, ácidos grasos omega 3 y vitaminas D y E, tendrían menos riesgo de padecer problemas respiratorios. Sin embargo, se desconoce si ese patrón alimentario saludable influye de alguna manera.

De modo que para el nuevo estudio, los autores estudiaron a 1.376 pares de madres e hijos. Las mujeres respondieron cuestionarios alimentarios detallados en los dos primeros trimestres del embarazo; a los niños se los controló hasta los 3 años.

El 18% tuvo crisis de sibilancias, según informaron los padres. En general, el equipo no halló diferencias entre los niños al evaluar el riesgo de desarrollar sibilancias y la calidad de la dieta materna durante el embarazo.

Los patrones alimentarios maternos saludables incluyeron la dieta mediterránea -rica en pescado, frutas y verduras, aceite de oliva y granos integrales- y una “dieta prudente”, abundante en frutas, verduras, granos integrales, pescado, pollo y huevo.

Los patrones no tan saludables, o la dieta occidental, incluyeron cantidades relativamente altas de carnes rojas y procesadas, lácteos enteros y granos refinados, como el pan blanco. Pero el equipo destacó que la falta de relación entre los patrones alimentarios y el riesgo de desarrollar sibilancias no reduce la importancia de la alimentación saludable durante el embarazo.

“Por muchos motivos, es importante para la madre y el bebé tener una dieta saludable”, dijo la autora principal, la doctora Nancy M. Lange, del Brigham and Women’s Hospital, de Estados Unidos.

Los resultados, aclaró, no quieren decir que la nutrición durante el embarazo no influya en el riesgo de que los hijos desarrollen asma. En cambio, sugiere que los próximos estudios deberían seguir investigando la relación entre ciertos nutrientes en el embarazo y el riesgo de que los hijos desarrollen sibilancias o asma.

Fuente: JANO.es · 2010

Por | 2015-05-27T22:34:13+00:00 31-08-2010|Embarazo|Sin comentarios

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