El amor es solo un proceso químico en el cerebro

El amor es un estado cerebral y las emociones que produce son consecuencia de un proceso químico, según señala la Sociedad Española de Neurología (SEN), en referencia diversos estudios presentados recientemente.

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Desde la SEN advierten de que una valoración tan «obvia» en la actualidad como que «el amor reside en el cerebro», ha sido desdeñada a lo largo de la historia.

Así, en Babilonia existía la creencia de que el hígado era el órgano en el que residían sentimientos como el enamoramiento, mientras que el corazón, por su posición central, era considerado como el órgano del alma.

No fue hasta el siglo XIX cuando se empezó a tener un conocimiento del cerebro como elemento fundamental para diferenciar al ser humano de otros animales, y como la estructura más compleja del organismo humano que, además de permitir hablar, leer o crear, promueve comportamiento y sentimiento como el amor, los celos o el rencor.

Amor y Neurotransmisores

En el caso del amor actúa la dopamina, un neurotransmisor relacionado con el desarrollo de adicciones, que es conocido como «el químico del amor». De modo que cuando una persona está enamorada de otra se observa mayor actividad áreas cerebrales relacionadas con la dopamina.

En este sentido, el responsable de comunicación de la SEN, el Dr. Jesús Porta, recuerda que en estudios neurocientíficos se puede observar cómo en las personas enamoradas hay zonas del cerebro, llamadas «recompensa», que «se activan y otras relacionadas con el miedo presentan menos actividad». Y es que una mayor presencia de dopamina podría producir un aumento de la energía, la motivación y del sentimiento de regocijo, y viceversa.

Fuente: JANO.es